Si piensas en comprar cortinas y estores en Valencia, quizá lo último que se te viene a la cabeza es el origen de cada uno de ellos y cómo han ido evolucionando a lo largo de la historia.

Pero las cortinas y estores en Valencia tienen un origen y una evolución histórica concreta. Como ya hemos hablado en otra ocasión del origen y evolución de las cortinas, este post lo dedicaremos al origen de los estores enrollables.

Los primeros estores enrollables que se conocen llevaba la firma de Scotch Holland. Se fabricaron a principios del siglo XVIII con hilo proveniente de los Países Bajos. Aunque el mecanismo del enrollable no apareció en este lugar, sino en Escocia, más concretamente en Glasgow.

El proceso mediante el cual se producía el tejido de estos estores duraba aproximadamente diez días. En él se blanqueaba, teñía y almidonaba el lino.

El mecanismo de estos primeros estores enrollables no era mediante muelles. Para recogerlo había que tirar de un cordel que iba unido a una barra en la parte superior.

Estos estores enrollables estaban compuestos por un perfil de madera en la parte superior y otro en la inferior, en este último se cocía el tejido. Se fabricaron hasta los años 80.

Posteriormente aparecieron los actuales estores enrollables de la mano de la familia Hartshorn, en Nueva York. Estos estores enrollables sí funcionaban mediante el muelle. El diseño que existe hoy en día, en el cual hay un mecanismo con una carraca y un trinquete, fue patentado en 1864 por Stewart Hartshorn. Estos mecanismos permiten abrir y cerrar el estor de forma sencilla.

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