Dedicándonos desde hace años a la instalación y reparación de persianas en Valencia, hemos tenido que trabajar con diferentes tipos de persianas: enrollables, de cajón externo, venecianas… Tipos tan diferentes que nadie podría decir que todas ellas tuvieran un origen común y que este origen, pese a lo que pueda pensarse de su nombre, no viene de las ciudades de la antigua Persia.

Los historiadores no consiguen ponerse de acuerdo sobre el lugar donde se originaron las persianas, si en China o en el antiguo Egipto, aunque lo más probable sea que, en ambos lugares, el invento se produjera de forma casi simultánea como una solución para un problema similar: Limitar la luz que entraba al interior de las viviendas. Los chinos utilizaron un material que la naturaleza les brindaba, el bambú, mientras que los egipcios aprovecharon lo que tenían a mano, las cañas de papiro. Unos y otros lo que hicieron fue enhebrar varias cañas usando cordeles y colocarlas ante sus ventanas para impedir el paso de la luz. Cuando querían abrirlas, simplemente las enrollaban.

Siglos más tarde, ahora sí, en el reino persa, construyeron sus persianas con pequeñas tablillas en las que aplicaron un mecanismo que permitía inclinarlas más o menos para limitar el paso de la luz. Fueran estas persianas, las que mercaderes venecianos trajeron a Europa donde son más conocidas como venecianas.

Quienes trabajamos en la instalación y reparación de persianas en Valencia, sabemos también que el modelo de persiana más extendido en nuestro país, las alicantinas, esas fabricadas en tablillas de madera o PVC que se recogen con una cuerda nacieron precisamente en nuestra tierra para proteger los cultivos de la luz del sol.

Si tienes cualquier problema con tus persianas, sean del tipo que sean, ponte en contacto con Prudencio Mateo Cortinajes.